miércoles, 10 de junio de 2015

Lucidez

Hola amigos, al parecer estoy creando una entrada por semana, aunque a ciencia cierta aún no sé con cuanta frecuencia podré bloggear (depende que tan rápido fluyan las ideas, recordemos que al arte no se le presiona), pero he aquí un escrito un tanto chistosillo, que nuevamente fue de una payasada que me sucedió.

En fin, tal vez más adelante sepamos que le pasó a la loca mujer:




"A duras penas se había lavado el cabello y dormido un par de horas, cuando justo antes de salir de casa recordó que tampoco había tenido tiempo para lavar la ropa sucia que desbordaba del canasto, y entre ella la blusa mágica con la que juraba obtendría el puesto en la corporación de sus anhelos como 'escritora de sueños imposibles'. Así que tomó la prenda del canasto y se apresuró para llegar al compromiso siguiente, sin haber notado que entre la blusa venían entremetidos pantaletas, calcetines y bufandas. Así la atarantada mujer fue dejando rastros de ropa sucia (y de su locura) por toda la ciudad."

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