jueves, 31 de marzo de 2016

Tiemblo

¿Qué tal a todos? 

Ya sé, ya sé... A cada rato abandono esto, y no es que no me lo tome en serio. Pero he estado enferma y ahora de regreso en la escuela (sólo me dieron una semana de vacaciones, no dos como al resto). Además mi proceso creativo se ha visto un poco muerto debido al estrés y por ello no he vuelto tan seguido como quisiera.

Como les digo, al menos hoy me encuentro de regreso, y he querido comentarles que estoy trabajando en algunas cosas, verán... Estoy planificando cambiar de plataforma, ya les avisaré más adelante a donde nos mudaremos, y además he estado trabajando en material nuevo, como mencioné, mi proceso creativo se ve muerto debido al estrés, pero espero en vacaciones de verano ponerme a escribir más y tener más material nuevo.

En fin, por lo pronto les dejo una nueva entrada, estoy agradecida porque hoy mi nivel de estrés se mantuvo un tanto ligero, además he tenido unos días bastante intensos en cuanto a emociones y todo eso, así que el resultado es el siguiente. Y como siempre, les recuerdo que este espacio no es si la traslación de mi yo en nombre de terceros. El siguiente está meramente inspirado en lo romántico, en un "muso" que por ahí tengo, así que aunque no está terminado de verdad me moría por compartirlo con el resto:



Observo los calcetines colgados en el tendedero mientras te pienso. No logro dejar de recrearte en mis adentros hasta en el más mínimo de mis hechos. Dime, tan decoroso celeste, ¿quién podría desprenderse de esos ojos azules tan claros como el cielo, o de la impecable belleza de los finos rasgos del inmaculado rostro que te atribuye el Eterno?

Ah tan placentero te ves mi bello chicuelo, tan ligero como el suave roce del agua clara entre los dedos, como la profunda bocanada de aire en los suelos frescos entre bosques de cedro. Que desde el primer encuentro me quedé en tieso, como el primer sorbo de café en el tempranero, energético, se siente uno nuevo, como si el día empezara de veras hasta ese momento y te sientes aventurero.

¿Acaso me entiendes, angelical sereno? Me has deslumbrado, me siento intrigado, excitado, me tiemblan los labios cuando me sostienes cuidado en el punto exacto, cuando me miras durante todo el trayecto que nos vemos y me pongo tenso. Tan terrible es la tortura que ni por un instante me siento llano.
















domingo, 6 de marzo de 2016

Inocente Doncella

Sentada sobre la sillita tejida de bejuco, solapándose el dolor mientras recorría sus delicadas manitas alrededor de su rostro para recogerse las lágrimas, echa bolita, en posición fetal, recargando la cabeza en las rodillas y abrazándose las piernas. Con los pies descalzos y, el pelo desaliñado y mugroso, vestida con una blusa de rayitas casi finas de colores verde,azul, amarillo, rosa y rojo, y pantaloncillos cortos de licra. Así posaba la pequeña y adolescente Ana María, imaginando que todo debería de ser como ella quería tratar, que las cosas deberían cambiar.

Le decía adiós a todo lo que ella imaginaba que su primera vez debía ser: contemplando las estrellas en la obscuridad, el ambiente con aroma al sereno que emanaría del pasto, nada planificado, todo espontáneo, con aquél muchacho tan lindo como los pedacitos que vuelan de una rama de diente de león cuando la soplas, tan suave y ligero como cuando rozas las yemas de los dedos en la corriente de un riachuelo. Lleno de amor, perpetuo y sincero, leal y honesto.

Pero ya ves, pequeñita, que hay hombres que no tienen consuelo, que vive el alma del mismísimo demonio dentro de ellos, que no se guardarían ni un poquito el anzuelo al ver que se trata de un mancebo.

Y tú, tan exquisita con ojos como el cielo y piel de terciopelo, tersa y nítida, pulida y brillante, por fuera tan rebelde y por dentro tan inocente, tan sólo 15 años, sin saber qué es lo que quiere. El cabello color moca como el café de los árboles que tanto anhelas.
Tan sólo 15 y, tan atropellada y lastimada, los ojos pelabas cuando lo mirabas, tú infantil creencia de que sería a quien amaras, pero no contabas con que el execrable se aprovechara.

Pero tranquila, chiquilla andante, que tú eres un emblema y mereces más que impurezas, sé que no hay arreglo para lo abominable, pero en lo que te llega un pedacito de compensación, ven, que te presto mi hombro para consolarte.

Ana María, 15 años

domingo, 28 de febrero de 2016

Renovando ando

Hola amiguitos lectores, en esta entrada quisiera más bien hablar acerca del blog en sí mismo, y quisiera iniciar haciendo mención de que he hecho una revisión a todas las entradas anteriores. Mi primera intención era eliminar y editar todo lo que no fuese necesario, pero a decir verdad, he decidido dejar todo justo como estaba (a excepción de algunos cambios técnicos, como revisión de ortografía y esas plebadas). Si bien algunos de mis escritos no me enorgullecen del todo, digamos que quise mantener la esencia en crudo que tienen y dejarlos como referencia del recorrido al mejoramiento de las entradas que he compartido en este blog.

Estoy muy contenta de estar de vuelta de verdad, era el tipo de vibra que le hacía falta a mi vida, para ser más sincera, me sentía vacía al no tener la oportunidad de expresar mis vagas y poco estilizadas palabras virtuales hacia mis pocos y escasos lectores (que espero que pronto se conviertan en muchísimos más, jajá).

Y bueno, mi objetivo era dejarles alguna entradilla, pero estoy en esos días en los que la inspiración no llega (bueno más bien, es un tanto vaga), y es que tengo demasiadas cosas en la cabeza con tantas ocupaciones que es de verdad difícil hilar las ideas. En fin, he de advertirles que me encuentro hasta el cuello de tareas en la universidad, pero espero que poco a poco mis ritmos se acoplen para no dejar tan olvidado este bello espacio que tanto amo.

Por último amiguitos lectores, quisiera pedirles que por favor, dejen sus comentarios, quisiera pensar que no soy sólo un alien escribiendo palabras al vacío, digo, finalmente aunque la intención es desahogar mis ideas, me gustaría que estén dirigidos a un alguien.

En fin, espero pronto escribirles alguna historiecilla nueva. Por lo pronto los dejo, no sin antes pedirles que por favor me manden sus mejores vibras cargadas de mucha inspiración, en alfombra roja, con palomas y toda la cosa, jajá.

Bueno, les deseo un feliz inicio de semana (en un domingo ya muy noche) y que disfruten la vida.

¡Los quiero!

domingo, 14 de febrero de 2016

Agata sólo (lo) quería amar

Me siento intrigada. El fin de semana pasado salimos y no has llamado, ni una sola vez ese maldito aparato ha sonado. A decir verdad, me siento decepcionada, pensé que lo que teníamos era algo especial. Quise mandarte a decir que nos viéramos en la plazuela en la tarde, pero me he arrepentido de tal caos.

Así pasa siempre, y así me ha pasado, doy lo mejor de mí esperando a cambio mínimo una buena mueca, y lo que obtengo son pendejetes de mierda que nunca vuelven a llamar. Qué insoportable se ha vuelto la vida. 

Antes todo era sencillo, un simple 'hola' bastaba para enamorarse y volvernos la mejor pareja del mundo. Ahora un 'hola' encierra todo tipo de factores decisivos para enamorarse del otro. Que si le gusto, que si no le gusto, que si es guapo, si es lo suficientemente alto y gana lana respectivo a su porte. Se ha vuelto todo ahora tan amotinado. Es como si el simple hecho de amar se volviera toda una maldita ciencia tan inexplicable, con su ramificación y toda la cosa.

Pero lo único que yo quiero es amar...

Tengo tanto para dar y tan poco qué esperar. No que me quiera casar al día siguiente, ni que quiera tener hijos en nueve meses o al cabo de un año (hasta el simple hecho de pensar en ello me da escalosfríos). No quiero comprometernos, no quiero un anillo, nada de joyería, mucho menos la cochera llena de carros al frente de una casa. Con decirte que ni me interesa si habrás terminado la carrera o sigues luchando por hacerte un lugarsito en el mundo. Sólo me interesa pillarte de las manos y plantarte un beso. Así de sencillo, y así de simple. Ni siquiera decirte un te amo (aunque lo figuro de vez en cuando). 

Sólo me imagino al par de nosotros caminando alrededor de un lago (o de un parque, la calle, los árboles, que sé yo, tú pon el escenario, y yo el cuándo), dándote un gran beso inquieto en los labios, ésos de donde pronuncias tus palabras con tanta eficacia, despeinándote los cabellos entre que apretando suavemente mis puños mientras lo hago. 

Y ahí lo tienes, el par mas simplón bailoteando por todo el lugar, ¿acaso se necesita más? A mí qué me interesa si tu apellido es Vázquez, Del Real o Aguilar. Es una simple cita, burro, no hay más.

Pero, de nuevo, aquí me tienes esperando a que suene el auricular. Tal parece que para los demás un simple beso da igual.

Agata

domingo, 7 de febrero de 2016

Homogéneo

¿Qué tal queridos lectores (si es que aún rondan algunos por allí)?. He vuelto a escribir y esta vez con ganas, me perdí un buen rato de la suscripción, me tomé un break demasiado largo por motivos personales, pero ya he vuelto. En estos meses muchas cosas me han pasado y entre ellas muchísima inspiración me ha pasado por la cabeza también, algunas cosas ya se me fueron de las manos, pero aún tengo muchas ideas contenidas.

En fin, poco a poco se va puliendo esto, pero mientras les dejo esta nueva entrada, no quiero arruinarles la lectura, así que se los dejo a su imaginación: 
 



Limpiando las perillas de la estufa es que me he dado cuenta, que tener en la mano un diploma o un mazo no hace la diferencia. Sentarse mil horas detrás del escritorio o del mostrador han de sumar lo mismo, pues me han dado la misma ecuación. 

He mandado a decir a mi mujer la conclusión, que no importa si se ha decidido quedarse en casa o salir a trabajar por la mañana, que su decisión da igual valor dentro del nuestro; que se tome el día, que asee la casa, que salga a pasear al parque junto al perro. Que mire las estrellas, que tome el camión, que trabaje hasta el cansacio o que escriba una canción si eso le da valor, que de todos modos la querré al por mayor:

"Ana Laura,
 Que mi amor no se ha medido en si dejas o no dejas de hacer mujer, si has de lavar los trates o reventar en plegarias por los berrinches de tu jefe; yo te amaré igual y siempre, pues no es tu productividad de la que me enamoro día con día. Es tu valor, es tu sonrisa, es el esplendor de tu pelo, el olor que se desprende de tu inmaculada vestidura. Que más bien son tus talentos, tu belleza, no la de tu figura, la cual amo con locura, sino lo que hay dentro de ella, tus palabras de aliento, tus ganas de vivir la vida, cuando le dices que sí a los que amas y cuando dices que no cuando lo necesitas, lo mucho que me quieres sin medirme de la misma manera las ojeras. He visto lo mucho que en estos años has cambiado, has llorado demasiado y esperado de los días tanto. No importa lo que decidas, yo te amo exacto."

Desde casa ha sonado el teléfono, el cual manso he contestado: "Amor mío..." sollozando ha llamado: "... voy de vuelta a casa, mil gracias por la carta, te amo inmenso. No me esperes mucho, aunque el trolebús ya no tardará demasiado." 

"Querida..." le contesté: "... descuida que yo te espero". 

Me he apurado a terminar la cena, pasta con romero y filetes de pollo al fuego. Me apresuré y cogí el suéter colgado en el perchero, pues salí a buscar a mi mujer al paradero.

Luis Fernando, 34 años


domingo, 4 de octubre de 2015

Felicidad Dudosa.

Qué feliz sin ti soy, vida mía. Me pregunto: ¿por qué no podré ser así de feliz contigo?.

Si el objetivo de acompañarnos en esta vida es alegrarnos por la existencia del otro. ¿Qué caso tiene amarte con locura si se vuelve todo una miseria?

El dilema es que te extraño tanto, a ratos me siento tan miserable, como partido en dos, mi lado derecho contigo y el izquierdo con el resto de los que me han de buscar.

Pero el verdadero problema no es extrañarte tanto como lo hago, el problema es que no me siento tan mal solo, no tan mal como me hacían sentir tus migajas de cariño a tu lado.

Matías, 23 años

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Consuelo

Me he recostado en la cama boca abajo, he abrazado la almohada mientras la presiono contra mi pecho. Recuerdo sus dulces palabras y el abrazante aroma de su aliento. Las sabanas se empiezan a mojar. Mi mente empieza a volar, imaginando lo formidable que hubiera sido abrazar sus labios con los míos, sujetar sus brazos con los míos, enredar sus dedos entre los míos.


Me recrimino, por haber querido discutir; y a pesar del silencio, aún quiero discutir. Mi perra se me soba como queriéndome consolar, le he ordenado ir a dormir pero no parece entender por qué el humano jadea tanto al llorar. Aprieto los ojos, duele recordar que me digan que soy muy pasional, que debería dejar ya de presionar.


Pienso: 'pero si yo siento el amor como chiquilla, ciego, inocente, puro.' Fascinada sin saber sentir el cuerpo, entregada al amor del bueno. Y aprieto aún más los dientes.


El frío entra por la ventana, me duele la garganta, los quejidos son tan altos como para seguir pasando desapercibidos a los oídos de cualquier otro ser humano que se atreva a escuchar. Mis pies se ensucian al levantarme descalza a cerrar la ventana, me vuelvo a recostar en la cama.

Y de nuevo sujeto la almohada, como queriéndome consolar.